Mujeres Shaolin. Las monjas Yongtai





“Un árbol grande nace de un brote minúsculo. Una torre de nueve pisos se levanta a partir de un montoncito de tierra. Un viaje de 1000 millas empieza con un primer paso”


Dicho Shaolin


El Monasterio Shaolin, en la provincia de Henan, fue fundado a fines del siglo V por el monje indio Bodhidharma (Ta Mao en chino). Introdujo las enseñanzas budistas en China y desarrolló una nueva doctrina: el Budismo Zen, centrado en la unión del cuerpo y la mente. Despertó una nueva conciencia corporal, el “wushu”, a partir de la observación de la naturaleza y de la meditación. Su objetivo era (y es) ser capaces de controlar el flujo de energía del cuerpo, el Chi.

El Monasterio fue destruido y reconstruido varias veces a lo largo de su historia. Además, se les encomendó defender el Imperio en varias ocasiones debido a sus habilidades. A pesar de eso, la zona Shaolin se ha convertido en el centro espiritual de China.

Parece ser que Bodhidharma tuvo cuatro discípulos, de los cuales uno era mujer, la princesa Minglian, considerada la segunda monja budista de China. Proveniente de la familia imperial de las dinastías del Norte y del Sur, fundó un monasterio para mujeres no muy lejos del Templo Shaolin en una antigua choza, en las colinas de las montañas sagradas de Songshan, construida por la princesa Zhuanyun, considerada la primera monja de China, que vivió de acuerdo con las reglas del budismo. Hoy este templo es conocido como el Monasterio Yongtai, gracias a la tercera monja budista, la princesa Yongtai, la hija del emperador Xuanwu de la dinastía Wei del Norte, convertida al Budismo Zen. Su hermano mayor, Xiaoming, transformó el pequeño monasterio de Minglian y antigua choza de Zhuanyun, en un distrito de los templos shaolin. Con Yongtai el templo contó con cerca de 1000 monjas que practicaban Kung Fu hasta completar su maestría y hoy es día es Patrimonio Cultural de China. Es uno de los principales centros espirituales del Budismo Zen y una fortaleza del Kung Fu femenino, donde reciben entrenamiento muchas alumnas de toda China.

El Monasterio Yongtai, además de practicar el Budismo Zen, enseñaba a leer y escribir y Kung Fu a granjeros. Esto hizo ganar fama a la princesa Yongtai, por lo que el monasterio adquirió su nombre en recuerdo de su labor. Sin embargo, durante mucho tiempo fueron consideradas “monjes de segunda categoría” por ser mujeres. Pero gracias a su continua lucha por ser reconocidas, consiguieron la igualdad y los mismos nombres de generación y rango que Bodhidharma había dejado a sus discípulos, además de permitirles incinerar a sus maestras en el bosque de las Pagodas.

Monasterio Yongtai. Fuente

El Monasterio de Yongtai tiene la misma estructura que el templo de Shaolin: un recinto rectangular en el que se sitúan a lo largo todos los edificios: la Sala del Rey del Cielo, la Sala de Sakyamuni , la Sala de la Princesa, el Templo Budista y la sala de los Seis Ancestros. Al final se alzan dos viejas torres. En el exterior linda a la derecha del recinto la escuela de artes marciales de las monjas. Las murallas que rodean el recinto son las mismas que suelen construirse en residencias y edificios notables dado que confieren seguridad y reserva, además en este caso, simbolizan el recogimiento característico de un monasterio budista.

Cabe destacar que la Sala de la Princesa, reconstruida en tiempos de la dinastía Qing, fue ampliada y remodelada en 1999 para reconvertirla en su interior en una doble sala. En su interior se erige una estatua de jade de la Princesa Yongtai. En el Templo Budista, que fue levantado durante la dinastía Qing, los fieles depositan velas que tienen la forma de flor de loto. En su interior se encuentran las estatuas de Sakyamuni (Buda) y Wenshu (dios de la sabiduría), y frescos en las paredes laterales que muestran cada uno de los Dieciochos Arhats (seguidores originales del Buda). Dentro del recinto, y delante del Templo Budista, hay un árbol al que las monjas llaman “Bodhi tree” porque es el mismo tipo de árbol bajo el cual Buda se sentó hasta alcanzar la iluminación.

Al igual que el Monasterio Shaolin, el Monasterio Yongtai también ha sido destruido y reconstruido a lo largo de su historia. La última donación fue hecha por una emprendedora china que considera al monasterio como un símbolo de la liberación femenina en China.




---

Artículos relacionados…